
Vuelvo a Kolakowski. El gran filósofo polaco sigue siendo admirado por su pensamiento indomable. Pocos saben que para 1971, Claus Grossner le recomendaba a Horkheimer a invitar a Kolakowski a Fráncfort (Habermas había sugerido que el polaco ocupara la “Cátedra Adorno” de filosofía). La propuesta suscitó una fuerte oposición entre los estudiantes de izquierda de la universidad, quienes expresaron que el polaco “no era un verdadero marxista”.
Muy cierto. Para 1970 Kolakowski no era marxista, pero seguía siendo un hombre de izquierda. Vale decir, un seguidor de su propia izquierda.
La escuela de Frankfurt, (años 30)
Kolakowski pierde la fe en el marxismo desde principio de los años 50, cuando establece una diferencia entre “marxismo intelectual” y “marxismo institucional”. Las contradicciones son muchas y obvias, lo que lo lleva a preguntarse no sólo la legitimidad del sistema marxista en Polonia, sino también la re examinación del marxismo en su totalidad. De ahí que emulando a Lutero, Kolakowski publique una tesis en 1956 bajo el título “¿Qué es el socialismo?” y la pega en el boletín de la Universidad de Varsovia. Dicha tesis describe el socialismo en términos de lo que no fue, comenzando con la opresión rusa. La política del estado comunista es ilegítima pues niega protección jurídica a ciudadanos que estén en desacuerdo con el régimen además de restringir severamente la libertad de expresión, asociación, y de viajes, e impone una conformidad sofocante sobre sus súbditos.
Para 1957, el revisionismo de Kolikowski se hace más radical. Ahora el filósofo describe el comunismo como un orden arbitrario en que los líderes se tornan en una elite privilegiada vivebién, embriagada de poder:
El marxismo ha devenido ideología al servicio del poder y el comunismo se ha convertido en un régimen culpable por sus errores históricos y sistémicos. Promete y no cumple. Con su control totalizante sobre los medios de producción, distribución e intercambio, el comunismo ha terminado siendo un sistema muy eficiente para explotar la clase obrera.1
¿Qué es el socialismo? circuló de manera clandestina entre los estudiantes e intelectuales varsovianos. Kolakowski se convirtió en una voz importante en ese creciente coro de críticos formado por artistas e intelectuales, representantes de la clase obrera, incluso miembros de la dirección del partido comunista polaco.
“Kolak” durante el “octubre polaco”
De acuerdo a Kolakowski se hace necesario transformar esa teoría “hermética” partidista que es “objeto de culto fetichista inmune a la crítica”. El filósofo polaco insta a sus colegas intelectuales comunistas a “combatir la mitología pseudo-marxista, la intolerancia y todas esas prácticas mágico-religiosas”, y aboga por una “reconstrucción respetuosa por la razón secular y empírica”. No hay razón para que existan “verdades intocables”, ni “afirmaciones a priori” que se hagan indisputables, y mucho menos si vienen del poder.
Justo después del octubre polaco, Kolakowski introduce el concepto de “la izquierda”, en contraste con “la derecha”, como “la división más importante” en la vida social y política. ¿Qué debe ser ‑y hacer– la izquierda?
Una actividad intelectual que conlleve al racionalismo radical del pensamiento. La izquierda debe 1‑resistir las mitologías, 2- llevar la crítica a sus últimos límites, 3- desconfiar de cualquier doctrina cerrada. 4– debe combatir por la justicia social, contra el oscurantismo y el fetichismo ideológico, 5- cultivar la auto-crítica. 2
Ya para 1958 Kolakowski reconoce que el marxismo politiza la economía en detrimento de la filosofía política (se atreve a sugerir que Marx casi que establece alianza inconsciente con liberales como Bastiat o Locke). Aunque el Kolakowski tardío es más existencialista, incluso místico, no hay dudas que su crítica al marxismo y su replantamiento de los 60 por una izquierda falible, pragmática y humana, siguen siendo fundamentales para cualquier reevaluación de la izquierda. 3
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1 Kolakowski, Marxism and Beyond, (Pan Editors, 1999) p. 165. Para 1956 los revisionistas (Kolakowski entre ellos) repesentan un peligro para el Gobierno de Gomulka. En una reunión del Comité Central del partido Kolakowski, en particular es señalado como como un “talentoso joven” que distorsiona el marxismo, haciendo caso omiso de las distinciones cruciales entre “democracia burguesa” y “democracia socialista”. Para 1968 Kolakowski es expulsado (al estilo castrista) de Polonia y se marcha, primero a Canada y luego a los Estados Unidos. Desde 1981 ejerció como profesor en la Universidad de Chicago. De esos años, Kolakowski comentaría más tarde:
En Polonia todos los intelectuales estábamos obligados a usar lo que yo llamaría un lenguaje gris “en código”, aceptable en el marco establecido. Teníamos un agudo sentido de los límites de la censura. De vez en cuando nuestras obras fueron confiscadas. Tratábamos de ser inteligibles sin llegar a ser transparentes (…) era realmente un territorio poco explorado. Vencer la censura consistía en atreverse y atenerse a las consecuencias.
En “Dialogue between L. Kolakowski and Danny Postel”, Dedalus, Vol 134 (2005). 2 Marxism and Beyond. Kolakowski también vuelve a dichos puntos en su debate con Habermas y Rorty en Debating the State of Philosophy: Habermas, Rorty and Kolakowski (Praeger Publishers, 1996). 3 Kolakowski, pensador imprescindible para el movimiento Solidaridad en la Polonia de los años 80, se hace más importante en vista de ciertas vertientes de la izquierda que apelan a una vuelta al comunismo estilo jacobinista de Lenin (el ejemplo: Zizek).

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